El Comité Internacional de Apoyo a los Derechos del Pueblo Palestino afirmó este miércoles que el 96 por ciento del agua en Gaza está contaminada debido al colapso total de la infraestructura, provocado por los sistemáticos ataques israelíes.
En un informe sobre la situación humanitaria allí, el grupo alertó sobre la catástrofe humanitaria sin precedente resultante de la destrucción deliberada de la infraestructura de agua y saneamiento.
A esta situación se suma el bloqueo israelí, que impide la entrada de combustible para el funcionamiento de los equipos, subrayó.
Esa política privó a más de dos millones de palestinos en el territorio de agua limpia y potable, expresó.
Titulado “La política de la sed en la Franja de Gaza y las implicaciones de la guerra genocida por el agua”, el documento advirtió sobre las graves repercusiones para la salud por beber el líquido contaminado.
Al respecto, criticó la completa destrucción de las plantas de tratamiento del vital recurso y de las desalinizadoras, así como los daños al 88 por ciento de los pozos.
Más de 650 kilómetros de redes de alcantarillado fueron destruidos, lo cual provocó que las aguas residuales inundaran calles y viviendas, indicó.
El comité acusó a “Israel” de utilizar la sed como arma de guerra para presionar y castigar a la población palestina.
La crisis propagó varias enfermedades graves, entre ellas el cólera y las infecciones gastrointestinales, apuntó.
También provocó el colapso de otros sectores vitales, como la agricultura, una situación que agravó la escasez de alimentos, y la pesca, tras los daños a 35 proyectos de piscicultura, agregó.
El director de la Autoridad del Agua palestina, Ziad Mimi, advirtió esta semana sobre la grave situación del sector en los territorios ocupados.
Mimi acusó a “Israel” de usar el hambre y la sed como arma de guerra, lo cual, estimó, constituye una grave violación de los principios del derecho internacional y de los convenios sobre el tema.
En febrero, la Autoridad denunció que el 85 por ciento de las instalaciones de agua y saneamiento en la Franja de Gaza fueron destruidas por el Ejército tras el inicio de la agresión, en octubre de 2023.
El jefe de un grupo de trabajo creado para enfrentar la situación, Marwan Al-Bardawil, señaló que la campaña bélica provocó pérdidas por valor de mil millones de dólares en sus instalaciones.
Recientemente, Saadi Ali, director de proyectos de la Autoridad en Gaza, advirtió que las tasas de contaminación del líquido allí son muy altas.
Semanas atrás, la ONG Oxfam y el Centro Palestino de Derechos Humanos también criticaron la situación.
La población de ese enclave costero vive una horrible realidad porque están condenados a una muerte lenta a través de la privación sistemática de agua y de sus necesidades básicas, denunció el Centro.
La organización detalló que la proporción de agua per cápita en el territorio cayó de 86 litros por día antes de octubre de 2023, cuando comenzó la actual ola de violencia, a una media de tres a 12 litros en la actualidad.
Source: Prensa Latina