La Resistencia Islámica de Hezbolá en el Líbano expresó sus más sinceras condolencias y su más sincera solidaridad al pueblo yemení y a sus firmes líderes, en primer lugar, el comandante Sayyed Abdul-Malik Badreddine Al-Huzí, tras la muerte del primer ministro Ahmad Ghaleb Al-Rahwi y de varios ministros del Gobierno de Cambio y Construcción en un cobarde ataque aéreo israelí contra una reunión oficial del gobierno en la capital, Saná.
En un comunicado emitido el sábado por la noche, Hezbolá describió el ataque como un “acto de agresión bárbaro” y un “nuevo crimen que se suma al largo y sangriento historial de la entidad sionista”, un historial marcado por atrocidades en Gaza, Líbano, Siria, Yemen e Irán, y “manchado con la sangre de niños, mujeres, ancianos y civiles indefensos”.
El grupo afirmó que este último ataque refleja la verdadera naturaleza del régimen israelí: una fuerza de brutalidad implacable, responsable de algunos de los peores crímenes de la historia moderna, incluidos el genocidio y la hambruna colectiva, todo ello a la vista de un mundo que permanece silencioso e inerte.
La declaración elogió la inquebrantable y valiente presencia de Yemen en la primera línea de la solidaridad con Palestina, describiéndola como “el modelo más honesto y leal de paciencia y firmeza” frente al bloqueo y la agresión.
Hezbolá enfatizó que los sacrificios de Yemen en apoyo de Gaza y sus esfuerzos por romper el asedio contrastan marcadamente con el silencio de la comunidad internacional, que no ha actuado ante las continuas masacres de “Israel”.
Hezbolá expresó su firme convicción de que este crimen solo reforzará la determinación del pueblo y los líderes yemeníes, reforzando su compromiso de seguir apoyando a Gaza y su resistencia.
“La sangre de estos líderes mártires justos será una maldición sobre la entidad sionista y un estandarte de resistencia y desafío”, concluyó el comunicado.
Source: Centro de Relaciones con los Medios de Hezbolá