Bloomberg informó que la participación del líder norcoreano Kim Jong Un en las celebraciones del Día de la Victoria en China el 3 de septiembre, junto a algunos de los líderes más poderosos del mundo, enviará un mensaje claro a EEUU y sus aliados: Pyongyang ya no es el mismo que era hace años, cuando Donald Trump y Kim se reunieron en persona para negociar el programa nuclear.
La agencia señaló que Corea del Norte respondió a su manera días después de que Trump anunciara su deseo de reunirse con Kim, anunciando los planes de Kim de asistir a un importante desfile militar chino en Pekín junto al presidente ruso, Vladimir Putin.
“Para Kim, la visita será su primera aparición en el escenario diplomático multilateral desde que asumió el poder hace 14 años, lo que subraya su confianza, reforzada por una creciente alianza con Rusia y su creciente arsenal nuclear”, declaró.
“Xi verá esto como una oportunidad para reconectar con Kim tras un largo período de distanciamiento”, declaró Victor Cha, director del departamento de Corea del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, según la agencia.
“Xi podría ser más generoso de lo habitual con Kim para este propósito, lo que lo coloca en una posición donde dos potencias compiten por su favor”, añadió.
Source: Al Mayadeen