El líder del movimiento Ansarulá, Sayyed Abdel-Malik al-Huzí, ha convocado al pueblo yemení a participar en una manifestación de un millón de personas en la plaza Al-Sabeen de Sanaa mañana domingo para conmemorar el Día de la Independencia, el 30 de noviembre.
En un comunicado emitido este sábado con motivo de la ocasión, Sayyed al-Huzí explicó que «esta festividad conmemora el aniversario de la partida del último soldado británico de Adén tras una ocupación de Yemen que duró aproximadamente 128 años, y ofreció sus felicitaciones y bendiciones al pueblo».
Sayyed al-Huzí declaró que «la manifestación de mañana de un millón de personas confirmará al mundo que el pueblo yemení no traicionará a su nación ni abandonará a los pueblos palestino y libanés, ni a ningún otro miembro de la nación, como presa del enemigo sionista». Sayyed al-Huzí declaró: “Nuestro amado pueblo es firme y decidido; no renunciará a su lucha, no se rendirá y no flaqueará en la defensa de la verdad”.
Respecto a la situación actual, explicó que “la continua agresión israelí, llevada a cabo con el apoyo de EEUU, el Reino Unido y Occidente, es una extensión del criminal enfoque colonial occidental que esclaviza a los pueblos”.
Enfatizó que “la ocupación israelí continúa sus crímenes en Palestina y el Líbano, desafiando los acuerdos de alto el fuego y todas las garantías”.
Sayyed al-Huzí afirmó que “los enemigos están preparando una nueva ola de ataques contra los pueblos libres y las fuerzas vitales de la nación”, considerando “imperativo prepararse por todos los medios para enfrentar la tiranía y los crímenes de los enemigos, manteniéndonos plenamente vigilantes ante sus complots”.
Sayyed al-Huzí señaló que “el pueblo yemení continúa sus preparativos en diversos ámbitos militares y está logrando importantes éxitos en materia de seguridad”.
Agregó que “la preocupación constante, la vigilancia y la búsqueda constante de la preparación de nuestro pueblo, así como el mantenimiento de un estado de preparación, son algunos de los requisitos más importantes de la situación y uno de los indicadores más significativos de sabiduría, buen juicio y sentido de responsabilidad religiosa”.
Source: Agencias



