Al menos 41 palestinos murieron este miércoles en la Franja de Gaza en medio de un incremento de las operaciones terrestres del Ejército israelí contra el territorio.
La agencia oficial de noticias Wafa reportó que 19 perdieron la vida, incluidos nueve menores, tras un bombardeo contra una clínica dirigida por una agencia de la ONU que albergaba a desplazados en el norte de la Franja de Gaza.
La instalación está a cargo del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) en Oriente Medio.
Según la fuente, el bombardeo ocurrió en el campamento de refugiados de Yabaliya, una de las zonas más castigadas por las operaciones de las fuerzas de ocupación israelíes.
Imágenes divulgadas en las redes sociales mostraron cuerpos mutilados y carbonizados.
Wafa informó que otros dos ciudadanos perdieron la vida y varios resultaron heridos en un incidente similar ocurrido en el campamento de refugiados de Bureij, en el centro del enclave.
Dos civiles murieron también en ataques israelíes en el sur y el norte de ese territorio, agregó.
Mientras, los equipos médicos y de defensa civil recuperaron 12 cuerpos bajo los escombros en la ciudad de Jan Yunis.
En medio de este panorama, las fuerzas de ocupación israelíes anunciaron la ampliación de su ofensiva terrestre contra el centro y sur de Gaza, donde se reportan más de mil muertos desde el reinicio de la campaña bélica, el 18 de marzo último.
El ministro de Defensa, Israel Katz, reconoció la profundización de las operaciones en territorio palestino y advirtió que tiene como objetivo “apoderarse de áreas que serán anexionadas”.
Varios medios palestinos denunciaron anoche sobre “cinturones de fuego” de la artillería, la aviación y barcos de guerra sobre amplias zonas del enclave costero como antesala de la entrada de las fuerzas de ocupación israelíes.
Según las fuentes, las ciudades de Rafah, Jan Yunis, Deir Balah y el campamento de refugiados de Nuseirat fueron blanco de extensos ataques israelíes, que causaron numerosos muertos.
Desde la pasada semana los militares penetraron, otra vez, en barrios de la sureña urbe de Rafah, fronteriza con Egipto, como parte de la estrategia del primer ministro Benyamin Netanyahu de presionar al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) a aceptar sus dictados.
“Israel” reclama la liberación de todos los prisioneros, la entrega del poder y el desarme de Hamas, así como el exilio de sus dirigentes, sin embargo, el movimiento islamista se niega a aceptar las dos últimas exigencias y está dispuesto a liberar a los rehenes a cambio del fin de la guerra.
La versión electrónica del diario Yedioth Ahronoth reveló que unidades de la 36 División, incluida la Brigada Golani y la 188 Brigada Blindada, están desplegadas en la frontera con Gaza para entrar a Rafah.
Como parte de la campaña bélica, el portavoz en árabe de las fuerzas de ocupación israelíes, Avichai Adraee, ordenó ayer la evacuación de amplias zonas de Rafah.
Source: Prensa Latina