El régimen israelí ya ha demolido grandes franjas de tierra en el ahora vacío campo de refugiados de Yenín.
El régimen ha destruido las estructuras del territorio y en su lugar ha creado amplias carreteras para las idas y venidas de sus fuerzas militares.
Al menos 40.000 palestinos han perdido sus hogares en la parte norte de Cisjordania desde que el régimen comenzó su ofensiva apenas un día después de alcanzar un acuerdo de alto el fuego con Hamas en Gaza en enero.
“Yenín es una repetición de lo que sucedió en Yabaliya… El campo se ha vuelto inhabitable”, dijo Basheer Matahen, portavoz de la municipalidad de Yenín. Yabaliya era un campo de refugiados en el norte de la Franja de Gaza que el régimen destruyó.
El 23 de febrero, Israel Katz, ministro de Asuntos Militares, dijo que los campos habían sido desalojados y que a los refugiados no se les permitía regresar, ya que las fuerzas del régimen se habían preparado para “una estadía prolongada durante el próximo año”.
La ofensiva del régimen en el norte de Cisjordania es una de las más grandes que se han visto desde la Segunda Intifada (levantamiento) hace más de 20 años.
Incluye varias brigadas de tropas israelíes respaldadas por drones, helicópteros y, por primera vez en décadas, tanques de batalla pesados.
Source: Press TV