Albania vivió el viernes su cuarto día de violentas protestas estudiantiles que exigen la dimisión del primer ministro Edi Rama, en medio de repetidos enfrentamientos con la policía, en los que se utilizaron cañones de agua y gases lacrimógenos.
Los enfrentamientos entre manifestantes y policías se reanudaron en la capital, Tirana, y otras zonas, donde la policía disparó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a las multitudes que lanzaban piedras, incendiaban contenedores de basura y levantaban barricadas en las carreteras. Grabaciones mostraron a un manifestante lanzando una botella de agua contra la policía antidisturbios, mientras que cañones de agua repelieron a otro manifestante tras lanzar un objeto contra los agentes.
Las protestas se extendieron desde la capital a ciudades más pequeñas. Según informes locales, en Shkodra, al noroeste del país, las fachadas de un edificio municipal y las sedes de partidos políticos fueron destrozadas, y en ciudades costeras del sur se registraron enfrentamientos similares. En Korça, se informó de que estudiantes rompieron ventanas de escuelas y bloquearon carreteras.
Estos acontecimientos se producen tras meses de protestas antigubernamentales que comenzaron en el contexto de un proyecto de complejo turístico de lujo vinculado a la familia del presidente estadounidense Donald Trump, y que posteriormente se convirtieron en un símbolo de lo que se describe como corrupción y desigualdad. Los manifestantes, en su mayoría estudiantes, exigen la dimisión del primer ministro Edi Rama y un mayor apoyo para los estudiantes, denunciando las precarias condiciones universitarias y las elevadas tasas de matrícula.
La policía anunció la detención de 160 manifestantes el jueves por la noche por cargos relacionados con actos de violencia, mientras que las autoridades informaron de decenas de heridos, la mayoría policías, durante los enfrentamientos que se prolongaron hasta la madrugada del viernes.
Se incendió la entrada del Ministerio de Finanzas y se rompieron ventanas de un complejo universitario, mientras cientos de manifestantes continuaban sus marchas hacia el Ministerio de Educación, punto neurálgico de las protestas.
Fuente: Press TV (traducido por el sitio de Al Manar en español)
