martes, 01/09/2026   
   Beirut 16:03

Los líderes de la OCS firman la Declaración de Bishkek y 27 acuerdos en la cumbre del 25 aniversario

Reunión de la Organización de Cooperación de Shanghai en Bishkek

Los jefes de Estado de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) firmaron la Declaración de Bishkek, conmemorando el 25.º aniversario del bloque regional y evidenciando su creciente influencia como un formidable contrapeso a las instituciones globales dominadas por Occidente.

La cumbre, celebrada en la capital kirguisa, reunió a líderes de toda Eurasia, entre ellos el presidente ruso Vladimir Putin, el presidente chino Xi Jinping, el presidente de Irán y los líderes de India, Pakistán y Turquía.

En el ámbito económico, la Declaración de Bishkek delineó un impulso concertado para la reforma de la arquitectura financiera internacional.

Los Estados miembros condenaron formalmente el uso de medidas coercitivas unilaterales en la economía global, en referencia directa al uso generalizado de sanciones occidentales, al tiempo que abogaron por un sistema financiero más equitativo y multipolar que reduzca la dependencia de las monedas de reserva tradicionales.

En cuanto a los marcos de seguridad global, el documento pidió el fin de los dobles raseros en los esfuerzos internacionales contra el terrorismo.

La declaración también aclaró explícitamente la postura estratégica de la organización, subrayando que la OCS no es un bloque militar ni político y que no está dirigida contra ningún tercer Estado ni organización internacional.

Los acuerdos firmados abordaron asimismo nuevos ámbitos de seguridad y narrativas históricas. Los Estados miembros reafirmaron la necesidad de mantener el espacio ultraterrestre libre de armas e instaron a la comunidad internacional a finalizar un tratado jurídicamente vinculante para prevenir una carrera armamentística en el espacio.

Además, los líderes se comprometieron firmemente a preservar la memoria histórica de la Segunda Guerra Mundial y a contrarrestar activamente la falsificación de sus resultados.

La reunión tuvo lugar en un contexto de intensa fricción geopolítica, cuatro años y medio después del inicio del conflicto en Ucrania y seis meses después del comienzo de la guerra contra Irán.

Durante la ceremonia, el comité organizador anunció que, además de la Declaración de Bishkek, los Estados miembros firmaron otros 27 documentos estratégicos.

Entre las medidas clave se encontraban las regulaciones que establecen el Centro Universal para Contrarrestar los Desafíos y las Amenazas a la Seguridad de los Estados Miembros de la OCS, y un plan de acción integral para el período 2026-2030 destinado al desarrollo de puertos y centros logísticos en todo el bloque.

Putin destaca la influencia global de la OCS

Durante su intervención en la cumbre, el presidente ruso Vladimir Putin enfatizó la magnitud y la importancia estratégica de la OCS, señalando que ha evolucionado de un pequeño grupo regional a la mayor organización regional del mundo.

«Sus países miembros representan casi la mitad de la población mundial y alrededor de un tercio del PIB mundial», afirmó Putin, destacando el «sólido potencial intelectual y tecnológico» del bloque, sus vastos recursos naturales y sus cruciales rutas logísticas.

También señaló la creciente tendencia de los países de la OCS a liquidar sus transacciones comerciales en monedas nacionales, una medida que debilita significativamente el dominio del dólar estadounidense en el comercio internacional y protege a los Estados miembros de las sanciones occidentales.

Putin recalcó que deben hacerse todos los esfuerzos posibles para erradicar «cualquier provocación que conduzca a un conflicto armado», afirmando que una mayor cooperación entre los Estados miembros es esencial para mantener la paz y la estabilidad en todo el continente euroasiático.

En el marco de la cumbre, Putin se reunió con su homólogo chino para consolidar aún más la alianza estratégica entre Moscú y Pekín.

Xi declaró que las relaciones entre Rusia y China se habían vuelto «más sólidas» y con perspectivas «aún más prometedoras», mientras que Putin confirmó que la cooperación se estaba «desarrollando con éxito en todos los frentes».

La creciente alianza entre Moscú, Pekín y Teherán ha provocado la ira de Washington.

Históricamente centrada en la seguridad regional y la cooperación económica, la OCS ha cobrado un importante impulso geopolítico y cuenta actualmente con 10 Estados miembros de pleno derecho.

Además, su influencia se expande rápidamente a través de su red de 15 «socios de diálogo», que ahora incluye a Turquía, Arabia Saudí y Qatar, así como a dos países observadores: Afganistán y Mongolia.

Fuente: Press TV