Kataib Hezbolá en Iraq anunció una serie de condiciones que, según afirmó, constituyen la base del enfoque de la resistencia islámica hacia cualquier gobierno, con el objetivo de regular la cooperación con este en lo que describió como el tema de las armas.
Las brigadas explicaron que estas condiciones comienzan con «la retirada completa y genuina de las fuerzas estadounidenses del territorio y el espacio aéreo iraquíes», junto con garantías de que dichas fuerzas no regresarán.
También hizo hincapié en la necesidad de «liberar la toma de decisiones políticas y económicas de la hegemonía estadounidense» y de expulsar a las fuerzas turcas, a las que describió como fuerzas de «ocupación», del norte de Iraq.
Añadió que entre las condiciones también se encuentra la disolución de las fuerzas Peshmerga, a las que considera «las milicias más fuertemente armadas y peligrosas para la unidad de Iraq».
El portavoz del gobierno iraquí, Haider al-Abudi, anunció que la coalición internacional está acelerando sus operaciones sobre el terreno para concluir por completo su misión en Iraq a finales de septiembre. Al-Abudi recalcó que la cuestión de restringir el armamento al Estado es un asunto de soberanía puramente iraquí, haciendo hincapié en que no está sujeto a imposiciones externas.
Cabe destacar que el primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, había confirmado previamente que el 30 de septiembre marca la fecha límite para la retirada de las fuerzas de la coalición de Iraq, lo que indica que el fin de la misión de la coalición abrirá un campo más amplio para que Bagdad centre sus esfuerzos en la construcción, el desarrollo y el fortalecimiento del crecimiento económico.
Fuente: Diversas