Menasheh, Asher, Dan y Neftalí son los nombres de las tribus judías que, según los invasores sionistas, se asentaron en el sur del Líbano, llegando hasta Sidón, durante el supuesto período del Segundo Templo.
Estas reivindicaciones buscan asegurar un “derecho histórico” para que los sionistas regresen al Líbano y lo consideren la “tierra de sus ancestros”, al igual que Palestina.
Estas reivindicaciones ya no son meras interpretaciones teóricas, sino que se han convertido en políticas de asentamiento implementadas por movimientos extremistas, como Uri Tzafon, con el apoyo del gobierno sionista.
Uri Tzafon —cuyo nombre significa “Despierta, viento del norte” en hebreo— pretende extender la frontera norte de la entidad sionista hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros al norte de la Línea Azul. Varias figuras de la extrema derecha israelí han abogado por la creación de asentamientos en el Líbano. En mayo, el ministro israelí de “Seguridad Nacional”, Itamar Ben Gvir, afirmó que “Israel” tenía un “plan de asentamientos para el Líbano”.
El movimiento se ha beneficiado recientemente de la ocupación israelí de decenas de ciudades del sur del Líbano para llevar a cabo diversas actividades de colonización.
Un video que muestra a cuatro mujeres de Uri Tzafon nadando en el río Hasbani, en el sur del Líbano, ha circulado ampliamente en las redes sociales en las últimas 24 horas. Esta es la segunda incursión reciente de miembros de este movimiento israelí de extrema derecha, que agrupa a varias familias de colonos israelíes y aboga por el establecimiento de asentamientos en el Líbano.
Youssof Yitzhak Bin David, miembro del Movimiento Uri Tzafon, declaró: «Consideramos que el sur del Líbano forma parte de la tierra de Israel, al igual que Tel Aviv, Ra’anana y Jerusalén».
Shinoer Weber, analista político sionista, subrayó la importancia de construir asentamientos en el sur del Líbano, donde están desplegados los soldados sionistas, para defender la seguridad de Israel.
Fuente: Al Manar
