En círculos israelíes, especialmente en las redes sociales de los colonos, se está difundiendo una amplia campaña de incitación al odio que exige la destrucción de aldeas palestinas en Cisjordania, similar a lo ocurrido en Beit Hanun, Yabalia y Rafah, en la Franja de Gaza. Esto representa una escalada sin precedentes de discursos de odio, incitación al terrorismo y al genocidio, y llamamientos al castigo colectivo.
Esta campaña coincidió con las declaraciones del Ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, quien pidió que se aplicara a las ciudades y aldeas de Cisjordania el mismo trato que en Beit Hanun. Por su parte, el Ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, exigió que el ejército de ocupación intensificara sus operaciones contra las aldeas palestinas, atacando todas las aldeas de donde proceden los autores de los atentados, así como las poblaciones circundantes.
En la misma línea, el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que Israel actuará con firmeza contra los terroristas y quienes los envían, enfatizando que no permitirá que el terrorismo resurja en Cisjordania.
La ola de incitación surge tras un ataque perpetrado por colonos, protegidos por las fuerzas de ocupación, contra la ciudad de Tell, al suroeste de Nablus, que provocó el martirio de cuatro palestinos y heridas a otros cuatro, mientras que un colono murió y otros resultaron heridos durante los enfrentamientos, en medio de crecientes llamamientos dentro de la entidad para ampliar las operaciones militares e imponer una política de castigo colectivo contra los palestinos en Cisjordania.
Fuente: Agencia palestina Shehab (traducido por el sitio de Al Manar en español)
