viernes, 10/07/2026   
   Beirut 17:33

El más grande en la historia de la humanidad: 43 millones de personas participaron en las ceremonias fúnebres del líder mártir en Irán e Iraq

Calles de Mashhad durante el funeral del Líder mártir Ali Jamenei

Según un informe, decenas de millones de iraníes y personas de todo el mundo convirtieron las ceremonias fúnebres del mártir Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Jamenei, en la mayor procesión jamás vista.

Los seis días de despedida y entierro del venerado Líder se celebraron en cinco ciudades: Teherán, Qom, Nayaf, Kerbala y Mashhad, congregando a multitudes masivas y apasionadas que batieron todos los récords anteriores, informó la agencia de noticias Fars.

Las ceremonias incluyeron tres días en Teherán, dos días de duelo público en la Gran Musalla y un día de la procesión fúnebre principal. Cada una de las demás ciudades dedicó un día completo a los homenajes.

Las estimaciones oficiales, recopiladas a partir de múltiples fuentes gubernamentales y de campo independientes, confirman que entre 41 y 43 millones de personas participaron en estos eventos históricos. Estas cifras se basan en una rigurosa combinación de datos que incluye registros de pasajeros del transporte público hacia y desde los lugares de la ceremonia, señales de telefonía móvil activas en áreas clave como la Mosalla y las principales rutas de la procesión, una duración promedio de asistencia individual de aproximadamente dos horas y media, cálculos detallados de la densidad de la multitud a lo largo de las rutas de la procesión en Teherán, mediciones del área física desde la Mezquita Jamkaran hasta el Santuario Sagrado en Qom, y la ruta desde el aeropuerto hasta el Santuario Sagrado del Imam Reza en Mashhad.

En Mashhad, un mar interminable de dolientes, que se había congregado desde la madrugada, acompañó el vehículo que transportaba los cuerpos benditos, transformando las calles de la ciudad en una escena de grandeza y devoción sin igual.

La magnitud de la concentración era indescriptible. Desde el momento en que el vehículo fúnebre entró en la calle Imam Reza, quedó completamente rodeado por oleadas de dolientes que habían viajado desde todos los rincones de Irán, unidos en el dolor y la determinación.

Sus rostros bañados en lágrimas y sus fervientes cánticos llenaban el aire, creando una atmósfera que los observadores describieron como una de las muestras de unidad nacional más notables de la historia reciente.

Las autoridades iraquíes, a través de la Oficina del Primer Ministro, verificaron por separado la presencia de alrededor de 10 millones de dolientes en Nayaf y Kerbala, lo que proporcionó un importante dato independiente para el cálculo general.

Incluso aplicando las metodologías más conservadoras, los funcionarios iraníes y las autoridades pertinentes enfatizan que este evento monumental ha superado cualquier concentración comparable del último siglo.

Se erige, sin duda, como la mayor procesión fúnebre jamás registrada, un poderoso y perdurable testimonio del profundo amor y la lealtad inquebrantable del pueblo iraní y de la Ummah islámica en general hacia el Líder mártir.

El Líder y miembros de su familia fueron martirizados en un ataque terrorista el 28 de febrero, perpetrado por EEUU y el régimen sionista contra la residencia del Líder.

Entre los mártires se encontraban la esposa del nuevo líder, el ayatolá Seyyed Muytaba Jamenei; el yerno del difunto líder; una hija del difunto líder y su nieta de 14 meses.

Las ceremonias fúnebres comenzaron el viernes pasado con homenajes de funcionarios políticos de más de 45 países y académicos de más de 90 naciones.

Fuente: Medios iraníes