martes, 26/05/2026   
   Beirut 16:44

Hezbolá sobre el centenario de la Constitución libanesa: Ninguna decisión puede deslegitimar la resistencia

En el centenario de la Constitución libanesa, Hezbolá hizo un llamamiento a erradicar el sectarismo político y a implementar plenamente el Acuerdo de Taif y las disposiciones constitucionales, así como a proteger al Líbano de la agresión.

En un comunicado, Hezbolá afirmó: “En el centenario de la Constitución, los libaneses se encuentran en un momento crucial, tanto a nivel nacional como regional, que exige más que nunca una estricta adhesión a la Constitución libanesa, enmendada por el Acuerdo de Taif. Este marco constitucional sigue siendo la referencia vinculante para gestionar las diferencias políticas, organizar las instituciones estatales y preservar la unidad y la soberanía nacionales”.

En este contexto, el grupo de resistencia libanés subrayó la necesidad de cerrar definitivamente el capítulo de los mandatos, los altos comisionados y toda forma de tutela extranjera, afirmando que dicha era ha terminado y no puede revivirse en el Líbano bajo ningún pretexto ni circunstancia.

“El Líbano, consagrado en su Constitución, es la patria definitiva para todo su pueblo —unido en territorio, población e instituciones— dentro de sus fronteras reconocidas constitucional e internacionalmente”, reza el comunicado difundido por el Departamento de Relaciones con los Medios de Comunicación de Hezbolá.

Añade que el Líbano no puede convertirse en una verdadera patria definitiva para su pueblo solo con eslóganes, “sino mediante la protección de su territorio y sus ciudadanos, y mediante un claro consenso nacional que rechace la ocupación y la agresión”.

Todos los proyectos que busquen la fragmentación, la división, la federalización o el reasentamiento son contrarios a los principios fundamentales de la Constitución libanesa y al concepto mismo de un Líbano unificado, igualitario para todos sus ciudadanos sin excepción, afirmó Hezbolá.

Abolición del sectarismo político

Además, el grupo de resistencia libanés hizo un llamamiento para erradicar el sectarismo político con el fin de implementar plenamente las reformas constitucionales aprobadas por el Acuerdo de Taif.

“La experiencia libanesa ha demostrado que el sistema político sectario, en su forma actual, ya no puede generar adecuadamente un Estado justo, eficiente y estable. Por consiguiente, el compromiso genuino con la Constitución libanesa no se logra congelando sus disposiciones ni aplicándolas selectivamente, sino mediante la implementación completa y fiel de las reformas establecidas en el Acuerdo de Taif, sin omisiones, distorsiones ni sesgos políticos.”

“Entre estas reformas, destaca el claro objetivo nacional consagrado en la Constitución: la abolición del sectarismo político, como paso fundamental para el desarrollo del contrato político y social del Líbano, y para garantizar la participación justa y equitativa de todos los libaneses en la gestión del Estado y sus instituciones”, señala el comunicado de Hezbolá.

Derecho a la resistencia

Subrayó que resistir la ocupación y la agresión “no es un acto de rebelión contra el Estado ni una violación de la Constitución; más bien, es un derecho nacional legítimo, afirmado por los principios de la Constitución libanesa y respaldado por los compromisos árabes e internacionales del Líbano.”

Ninguna decisión política o gubernamental puede privar a un pueblo de su derecho inherente a defender su tierra, ni puede deslegitimar la resistencia a la ocupación.

El grupo de resistencia libanés subrayó que el Acuerdo de Taif se entiende como una reafirmación del compromiso del Líbano con la liberación de su territorio y el mantenimiento de un estado de hostilidad permanente con “Israel” ante la continua ocupación y las amenazas.

El Acuerdo de Taif, con su énfasis en la necesidad de adoptar todas las medidas necesarias para liberar el territorio libanés y su reafirmación del marco del Armisticio de 1949, no deja lugar a dudas sobre la relación del Líbano con “Israel”, que se caracteriza por el conflicto, la ocupación y la tensión en materia de seguridad, en lugar de la normalización o la aceptación del status quo.

Por consiguiente, cualquier enfoque que pretenda debilitar las capacidades defensivas del Líbano mientras persisten la ocupación, la agresión y las amenazas se considera, desde esta perspectiva, incompatible con el espíritu de Taif y el orden constitucional derivado del mismo.

El comunicado subrayó la urgente necesidad de una aplicación plena y coherente del Acuerdo de Taif y de las disposiciones constitucionales del Líbano.

“Lo que se requiere hoy, en el centenario de la Constitución, es la plena aplicación del Acuerdo de Taif y de las disposiciones constitucionales del Líbano, sin aplicación selectiva ni interpretación discrecional, además de proteger al Líbano de la agresión, rechazar cualquier forma de tutela externa y oponerse firmemente a todos los proyectos de partición, federalismo y reasentamiento”.

Fuente: Al-Manar