El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba denunció enérgicamente la retórica hostil de la administración Trump hacia su país, advirtiendo que La Habana sigue dispuesta a proteger su soberanía ante la creciente agresión estadounidense.
En un mensaje publicado el martes en la red social X, Bruno Rodríguez Parrilla respondió con firmeza a las recientes declaraciones del presidente Donald Trump y altos funcionarios estadounidenses.
Describió el lenguaje proveniente de Washington como ofensivo, amenazante y basado en una profunda incomprensión de la realidad política y social de Cuba.
Afirmó que el presidente estadounidense repite narrativas falsas impulsadas por políticos cubanoamericanos y grupos de interés arraigados, utilizándolas para desviar la atención de lo que describió como la verdadera causa de las dificultades de los cubanos comunes: la prolongada política de estrangulamiento económico de Washington y el bloqueo deliberadamente endurecido impuesto por las sucesivas administraciones estadounidenses.
Enfatizó que esta política, que calificó de deliberadamente intensificada y de naturaleza genocida, ha infligido graves daños a las familias cubanas al obstruir el desarrollo económico y restringir el acceso a bienes y recursos esenciales. A pesar de estas presiones, el canciller subrayó la determinación de Cuba de resistir. “Nuestro valiente pueblo, fiel a su historia de lucha, defenderá su nación ante cualquier agresión imperialista”, afirmó.
Concluyó su mensaje con una contundente declaración de determinación nacional: “Por esta tierra, estamos dispuestos a dar la vida”.
La tensión se ha agudizado aún más tras la agresión militar estadounidense del sábado contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
En declaraciones a la prensa el lunes, mientras regresaba a Washington tras unas largas vacaciones en Florida, Trump desestimó la necesidad de moderación. “No creo que debamos tomar ninguna medida”, afirmó. “Cuba parece estar a punto de caer”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, adoptó un tono aún más amenazante, sugiriendo que Washington podría intervenir directamente. “No voy a hablar con ustedes sobre cuáles serán nuestros pasos futuros”, dijo el domingo, antes de agregar: “Si viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría preocupado”.
Fuente: Press TV
