El Ejército de la República Islámica de Irán atacó dos bases estadounidenses clave en Kuwait en respuesta a los letales ataques aéreos estadounidenses contra infraestructura civil, incluidos puentes.
El Departamento de Relaciones Públicas del Ejército informó el domingo que el ataque a gran escala consistió en el lanzamiento de drones explosivos contra el depósito de municiones del Ejército estadounidense en el campamento de Al-Adiri, así como contra radares Patriot y de vigilancia aérea pertenecientes al ejército de EEUU en la base aérea de Ali Al-Salem.
Ubicado aproximadamente a 104 kilómetros de la frontera con Irán, el campamento de Al-Adiri sirve como un importante centro de apoyo logístico y de reconstitución de fuerzas para las fuerzas estadounidenses, agregó, señalando que las interrupciones en la base tendrían un impacto significativo en las operaciones de apoyo logístico del Ejército estadounidense en toda la región.
La base aérea de Ali Al-Salem sirve como el principal centro de transporte aéreo y puerta de entrada para el despliegue de fuerzas militares en Asia Occidental, indicó el Ejército. La base también desempeña un papel central en la estrategia militar y logística del régimen agresor en la región.
El Ejército iraní también condenó los ataques criminales del enemigo contra puentes, infraestructura e instalaciones civiles, así como el asesinato de personas inocentes.
“Si Dios quiere, bajo el liderazgo del Imam Jamenei y mediante la unidad y la solidaridad de nuestras dedicadas Fuerzas Armadas, nuestra nación firme y nuestro gobierno comprometido, obligaremos al enemigo engañoso a retirarse derrotado”.
En otro comunicado emitido el domingo, el Ejército anunció una nueva ronda de ataques con drones contra el depósito de municiones del ejército estadounidense, acusado de asesinar niños, en el campamento de Al-Adiri, así como contra sus instalaciones de equipo y personal en la base aérea de Ali al-Salem.
“Nuestra lucha es una defensa de la verdadera identidad de Irán, de sus miles de años de historia y de un pueblo que, guiado por las enseñanzas islámicas, no oprime a otros ni acepta la opresión. Con esta convicción profundamente arraigada en sus corazones, los soldados del Ejército se mantienen firmes e inquebrantables en defensa del pueblo honorable, al tiempo que se enfrentan a los enemigos de Irán y de la humanidad”, afirmó.
Fuente: Medios iraníes
