El secretario general de Hezbolá, Su Eminencia Sheij Naim Qassem, afirmó que el acuerdo de alto el fuego, concluido el 27 de noviembre de 2024, se alcanzó después de que la ocupación israelí intentara sofocar la resistencia, señalando que el equilibrio de poder impuso una realidad diferente y frustró dichos intentos.
Sheij Qassem declaró que, tras el acuerdo, se suponía que la ocupación israelí avanzaría hacia una etapa de retirada y cese de la agresión, pero en cambio continuó apostando por un cambio de circunstancias. Consideró que el jefe del gobierno de ocupación israelí, Benyamín Netanyahu, logró involucrar al presidente estadounidense Donald Trump en la guerra contra Irán, basándose en la creencia de que atacar a Irán debilitaría a las fuerzas de resistencia en la región.
Añadió que el proyecto estadounidense-israelí tenía como objetivo acabar con la resistencia en el mundo árabe e islámico, pero que este proyecto fracasó.
Subrayó que Irán salió fortalecido a pesar de los grandes sacrificios, y que la resistencia en el Líbano logró perdurar a pesar de la magnitud de la agresión y los ataques. Señaló que la ocupación israelí llevó a cabo miles de ataques aéreos contra el Líbano, mientras que Irán fue objeto de decenas de miles de ataques aéreos y terrestres, pero que esto no logró los objetivos de guerra declarados. Consideró que la etapa actual es una muestra de las consecuencias del fracaso del proyecto estadounidense-israelí contra la resistencia.
Respecto al alto el fuego, Sheij Qassem afirmó que la ocupación israelí presenta su propia interpretación del acuerdo: que se basa en el compromiso de Hezbolá de un alto el fuego a cambio de la continua libertad de movimiento y los ataques por parte de la ocupación. Consideró que esto no representa un alto el fuego, sino una continuación de la agresión.
Explicó que todas las iniciativas presentadas en los últimos meses comenzaron exigiendo a la resistencia que cesara el fuego durante períodos específicos para poner a prueba el compromiso de la ocupación, pero esta no lo cumplió. Subrayó que la resistencia se adhirió a las iniciativas presentadas, pero luego volvió a responder cuando los ataques se reanudaron.
Hizo hincapié en que Hezbolá decidió no regresar a la situación anterior al 2 de marzo, afirmando que un alto el fuego implica el cese total de la agresión por tierra, mar y aire, así como el fin de las operaciones de demolición, las incursiones y el atrincheramiento en territorio libanés ocupado, como preludio a la retirada según un calendario claro.
Sheij Naim Qassem recalcó que la resistencia rechaza cualquier proyecto relacionado con el desarme o la imposición de nuevas condiciones políticas.
Afirmó que la etapa actual difiere de las anteriores, ya que el proyecto israelí fracasó y ya no es posible retomar las conversaciones que se mantenían cuando la ocupación gozaba de una posición de fuerza y superioridad.
Añadió que la Resistencia ya no acepta ninguna ecuación que permita a la ocupación actuar con impunidad y agredir bajo el pretexto de un “alto el fuego”, y afirmó que cualquier violación por parte de la ocupación será confrontada y que la resistencia responderá a cualquier agresión según su criterio.
También recalcó que la resistencia está comprometida con el derecho del Líbano a la plena soberanía sobre su territorio y que rechaza la continuación de la ocupación o la imposición de nuevos hechos en el país.
En otra parte de su discurso, el secretario general de Hezbolá afirmó que la República Islámica de Irán mantiene un amplio apoyo al Líbano. Señaló que el memorando de entendimiento incluía en su primera cláusula el cese de la agresión contra el Líbano, y que Irán había movilizado sus capacidades, sacrificios y recursos para defender al Líbano, su independencia, su resistencia y su pueblo.
Sheij Qassem afirmó que Irán no negocia en nombre del Líbano, sino que exige un alto el fuego y luego deja que los libaneses gestionen sus propios asuntos. Criticó la actuación de las autoridades libanesas en las negociaciones desde el 27 de noviembre, considerando que la ocupación no hizo concesiones y, por el contrario, continuó obteniendo mayores ventajas.
Su Eminencia exhortó a los funcionarios libaneses a aprovechar la situación actual y defender sus derechos, afirmando que lo logrado con firmeza debe consolidarse e invertirse.
Sheij Qassem también elogió el papel de Irán, considerando que el cierre del estrecho de Ormuz se produjo en apoyo del Líbano. Instó al Estado libanés a utilizar los recursos a su alcance.
Su Eminencia recalcó que EEUU es capaz, si así lo desea, de obligar a “Israel” a cesar sus ataques, dado que el apoyo estadounidense ha permitido que la ocupación continúe su agresión. Añadió que Washington puede lograr sus intereses en la región, pero no puede hacerlo a través del proyecto israelí, y que debe poner fin a dicho proyecto.
Sheij Qassem afirmó que la ocupación israelí “es una agresora y debe retirarse”, responsabilizando plenamente a EEUU de lo que está sucediendo. Subrayó que la permanencia israelí en territorio libanés es “imposible”, que no hay lugar para zonas de seguridad para la ocupación dentro del Líbano y que el Ejército libanés es la parte autorizada para desplegarse y proteger la soberanía nacional.
El secretario general de Hezbolá acusó a la ocupación israelí de continuar asesinando civiles y niños y destruyendo viviendas, considerando que la reciente escalada se produjo como resultado de su fracaso en el logro de sus objetivos sobre el terreno, particularmente en la zona de la colina Ali Al-Taher. Señaló que los repetidos intentos de avance se toparon con resistencia, lo que provocó muertos y heridos entre las fuerzas de ocupación.
Su Eminencia afirmó que “Israel” “no permanecerá en el Líbano por mucho que aumente su criminalidad”, subrayando que la resistencia está comprometida con cualquier cese integral de la agresión, pero no aceptará ninguna violación y responderá a cualquier transgresión como considere oportuno. Sheij Qassem instó a las autoridades libanesas a aprovechar la vía del memorando de entendimiento y a reorganizar las relaciones con la República Islámica de Irán, señalando que EEUU también está reorganizando sus relaciones con Teherán, al igual que muchos países árabes.
Su Eminencia añadió que el Líbano solo puede prosperar mediante la coexistencia pacífica entre sus componentes, afirmando que Hezbolá no busca dominar a nadie ni permitirá que nadie le imponga su dominio. Hizo un llamamiento a resolver las disputas internamente, lejos de la injerencia extranjera.
Sheij Qassem también exhortó a las autoridades libanesas a no ampliar el círculo de hostilidad dentro del país mediante medidas que aumenten la división, sino a trabajar en la restauración de la confianza y el fortalecimiento de la unidad nacional para enfrentar la ocupación y construir el Estado.
Al concluir su discurso, Sheij Qassem envió saludos al líder del Movimiento Marada, Suleiman Franyieh, considerando que las sanciones impuestas a él y a otras figuras del Movimiento Amal, Hezbolá y algunos funcionarios de instituciones militares y de seguridad representan un motivo de orgullo. Afirmó que estas sanciones no los harán renunciar a sus posiciones ni a sus principios.
Fuente: Al-Manar
