El líder del movimiento revolucionario Ansarulá de Yemen, Sayyed Abdul-Malik Al-Huzí, advirtió que la indiferencia del pueblo musulmán hacia Palestina está facilitando la agenda expansionista israelí.
En un mensaje en vísperas del Eid al-Adha, Sayyed Al-Huzí extendió sus más cordiales saludos a los musulmanes de todo el mundo.
Describió la cuestión palestina como una profunda herida que afecta a toda la nación musulmana, subrayando que la difícil situación de los palestinos no se limita a un solo pueblo o territorio. Más bien, concierne a todos los musulmanes, ya sea en relación con la santidad de la Mezquita de Al-Aqsa o con el sufrimiento diario de los palestinos, «que padecen formas extremas de opresión por parte del enemigo israelí, incluyendo asesinatos, hambre, desplazamiento forzado, violaciones de la dignidad, confiscación de tierras, secuestros y tortura».
Sayyed Al-Huzí advirtió que la inacción musulmana conlleva graves consecuencias.
«Cuando la nación islámica descuida sus responsabilidades en este sentido», afirmó, «abre la puerta para que el enemigo judío sionista extienda su agresión contra ella», rezó el comunicado.
Sayyed Al-Huzí señaló las ambiciones declaradas de la entidad sionista como prueba, refiriéndose a una clara tendencia expansionista, a menudo enmarcada bajo la noción del llamado «Gran Israel», y advirtió que dicho plan tiene como objetivo a toda la región y a sus pueblos.
El término «Gran Israel» ha resurgido en el discurso político israelí en los últimos años. En agosto del año pasado, el primer ministro Benjamin Netanyahu declaró a los medios israelíes que sentía una profunda afinidad con esta «visión», describiéndola como una «misión tanto histórica como espiritual». Hizo referencia no solo a los territorios palestinos ocupados, sino también a zonas de países vecinos como Egipto, Jordania, Siria y Líbano. Sus declaraciones provocaron una condena generalizada en toda la región.
En este contexto, el líder de Ansarulá recalcó que la nación musulmana debe apoyar al pueblo palestino y a la resistencia de Hezbolá en Líbano. Asimismo, presentó a Irán como modelo para hacer frente a la agresión.
Los musulmanes deben brindar “todo tipo de apoyo al pueblo palestino y a sus combatientes, así como a Hezbolá en el Líbano, que enfrenta la agresión israelí contra el Líbano con firmeza, resiliencia y eficacia”.
La nación islámica debería “aprender importantes lecciones de la firmeza de la República Islámica de Irán y del pueblo musulmán iraní al enfrentar la agresión estadounidense-israelí y combatirla con gran eficacia”, declaró Sayyed Al-Huzí.
Según señaló, ese ejemplo debería servir como «un incentivo para fortalecer la hermandad islámica y fomentar la cooperación entre los pueblos de nuestra nación».
Asimismo, afirmó que la hermandad islámica es «una obligación inherente al Islam y un factor importante de fortaleza» para hacer frente a un enemigo que ataca a todos.
Fuente: Al Manar
