El presidente libanés Joseph Aoun condenó enérgicamente la pulverización de pesticidas tóxicos por parte de aeronaves israelíes sobre tierras y huertos en varias aldeas de la frontera sur, considerando este acto de agresión como una flagrante violación de la soberanía libanesa, un delito ambiental y sanitario contra los ciudadanos libaneses y sus tierras, y una continuación de los repetidos ataques israelíes contra el Líbano y su pueblo.
Subrayó que estas prácticas peligrosas, que atentan contra las tierras agrícolas y los medios de vida de los ciudadanos y amenazan su salud y el medio ambiente, exigen que la comunidad internacional y las organizaciones pertinentes de la ONU asuman su responsabilidad de detener estos ataques y proteger la soberanía libanesa.
El presidente Aoun solicitó al Ministerio de Asuntos Exteriores que elaborara un expediente documentado, en cooperación con los Ministerios de Agricultura, Medio Ambiente y Salud Pública, con el fin de tomar todas las medidas legales y diplomáticas necesarias para hacer frente a esta agresión y presentar denuncias ante los foros internacionales pertinentes.
